De acuerdo al tratado de Nicola Girasoli ("National Minorities: Who are They?", Akadémiai Kiadó, Budapest, 1995), el concepto de "minorías nacionales" es sumamente controvertido, ya que la idea de "nación" está muy ligada a los atributos étnicos, linguísticos y religiosos que comparte un determinado grupo.
Con apenas cien años de historia -tomando como referencia las leyes internacionales- el concepto ha variado a lo largo del tiempo. Originado con la consolidación del capitalismo moderno y la idea de Estado-Nación, el concepto se afianzó durante el siglo XIX con el auge del romanticismo. Se desarrolló luego con la diáspora de países que sucedió a la I Guerra Mundial, para retroceder drásticamente con el ascenso del nazismo y el fascismo.
El giro de ciento ochenta grados que se produjo durante el III Reich evidenció los límites y riesgos del concepto. De acuerdo a la ideología nazi y su noción de raza superior, las minorías nacionales no sólo no requerían protección, sino que debían ser objeto de persecución y exterminio. La preeminencia de las nociones de "sangre" (Blut), "territorio" (Boden) e "idioma" (Sprache), llevaron a la aberrante política nazi que proponía protegerse de las minorías.
Después de la II Guerra Mundial, los intentos para aunar criterios conceptuales llevados adelante por los organismos internacionales se tornaron cada vez más infructuosos. Hoy la denominación "minoría nacional" ha sido omitida de los documentos oficiales y, de hecho, las Naciones Unidas la consideran obsoleta. A los fines de la protección de sus derechos, las minorías nacionales son consideradas como grupos de individuos con su propia "identidad grupal".
No obstante, el mencionado tratado de Nicola Girasoli, aporta la mejor definición disponible:
"Un grupo de ciudadanos de un Estado, numéricamente inferior al resto de la población y que ocupa una posición no dominante, el cual, debido a eventos históricos, ha sido separado de su país de origen, manteniendo las características religiosas, lingüísticas y culturales de ese país y que aspira a lograr condiciones de igualdad de hecho y de derecho con la mayoría, respetando la soberanía del Estado en el que vive." (pág. 103)