En un curso de séptimo grado de una escuela primaria se organiza
una jornada de reflexión interdisciplinaria entre maestros de ciencias
naturales y sociales acerca de la sexualidad humana. En el anuncio
de la actividad se aclara: "Durante la proyección del video acerca del
ciclo menstrual los alumnos varones no podrán permanecer en el
aula, mientras que las niñas no podrán hacerlo durante la proyección
del video acerca de la masturbación".
Comentario:
La exhibición por separado de los videos puede constituir un tema opinable. Si se tiene en cuenta el momento evolutivo -pubertad- de los alumnos a quienes se dirige la actividad, y se considera que la presencia de ambos sexos podría resultar inhibitoria de la discu- sión, la división de los grupos podría ser adecuada.
El problema ético radica en los términos en que está anunciada la actividad. Cuando el afiche anuncia que durante la proyección del video acerca del ciclo menstrual los alumnos varones no podrán permanecer en el aula, mientras que las niñas no podrán hacerlo durante la proyección del video acerca de la masturbación, se está estableciendo que el tema de la menstruación está reservado a las mujeres y el de la masturbación a los varones, estableciendo así el carácter exclusivamente masculino de la masturbación.
Esto supone prejuicios de carácter sexista, ya que la masturbación femenina queda tácitamente excluida como problemática a ser tratada en la activi- dad.