Un estudiante de la escuela media es reprobado en una asignatura de manera reiterada. Ante la impotencia, decide tomar clases particulares de apoyo con el profesor a cargo de la materia. El docente acepta, establece los honorarios, y comienza a preparar al estudiante para que esté en condiciones de pasar con éxito la prueba. Cuando llega el momento del examen, el profesor advierte que el alumno no alcanza el nivel mínimo indispensable para aprobar, pero no lo aplaza.